jueves, 13 de enero de 2011

Capítulo 8 de Awakened | PC & Kristin Cast

Traducido por Dark patience Blogs:http://www.darkpatience.blogspot.com/
Stevie Rae
Traducido por Liberi


Creo que ustedes deben de darle un descanso a Zoey. Después de lo que ha pasado podría tomar unas vacaciones,” dijo Stevie Rae.
“Si solo se tratara de eso,” dijo Erik.
“¿Qué se supone que significa eso?”
“El hecho es que ella no piensa volver. En absoluto.”
“Eso es simplemente tonto”.
“¿Has hablado con ella?” preguntó Erik.
“No, ¿Y tú?” ella contestó.
“No”.
“En realidad, Erik trae un punto válido”, dijo Lenobia. “Nadie ha hablado con Zoey. Jack dijo que ella no volverá. He hablado con Afrodita. Ella y Darius, de hecho, llegan pronto. Zoey no hace o recibe llamadas.”
“Zoey está cansada. Stark está todavía en mal estado. ¿No es eso lo que Jack reporto?” dijo Stevie Rae.
“Sí,” Dragon Lankford dijo. “Pero la verdad es, que apenas hemos hablado con Zoey desde su regreso del otro mundo”.
“Bueno, en serio, ¿Por qué es tan importante? Están actuando como si Z fuera una mala chica haragana, y no una Alta Sacerdotisa patea traseros”.
“Bueno, en primer lugar, esto nos concierne porque ella realmente tiene mucho poder. Con el poder viene la responsabilidad. Tu ya sabes eso,” dijo Lenobia. “Y luego está la cuestión de Neferet y Kalona.”
“Aquí tengo que hablar,” dijo la Profesora Penthasilea. “No soy la única de todos nosotros que ha recibido la noticia más reciente del Alto Consejo. No hay ningún Neferet y Kalona. Neferet ha roto con su Consorte desde que su espíritu regreso a su cuerpo y él recobró el conocimiento. Neferet arremetió contra él públicamente, y luego lo desterró de su lado, y de la sociedad vampírica durante un siglo. Neferet encabezó su castigo por el crimen de matar a un chico humano. El Alto Consejo dictamino que Kalona, y no Neferet, era responsable del crimen.”
“Sí, sabemos eso, pero—” comenzó Lenobia.
“¿De qué están hablando?” Stevie Rae interrumpió, pareciendo que su cabeza iba a explotar.
“Parece que no estamos todos en la lista de correo electrónico”, dijo Kramisha, mirando a cada uno tan asustada como Stevie Rae.
Cuando el reloj de afuera comenzó a tocar la medianoche, Neferet dio un paso desde la puerta ocultada que era la entrada de la Alta Sacerdotisa hacia la Cámara del Consejo de Tulsa. Se movió con resolución a la gran mesa redonda. Su voz era como un látigo llena de confianza y mando.
“Veo que he vuelto justo a tiempo. ¿Podría alguien por favor explicarme por qué hemos comenzado a permitir el acceso de novatos a nuestras Reuniones del Consejo?”
“Kramisha es más que una novata. Ella es una Poeta Laureada y una Profetisa. Añade a eso el hecho de que soy una Alta Sacerdotisa y la he invitado—dándole todo el derecho de estar en esta Reunión del Consejo”. Stevie Rae tragó el miedo enfermo que le vino al enfrentar a Neferet y se sintió aliviada de que su voz sonara firme cuando finalmente liberó las palabras de la parte de atrás de su garganta. “¿Y por qué no estás en prisión por el asesinato de Heath?”
“¿Prisión?” La risa de Neferet era cruel. “¡Qué impudencia! Soy una Alta Sacerdotisa, una que se ha ganado ese título y no alguien que simplemente prefiere la ausencia.”
“Pero, aún así, estas evitando la pregunta de tu culpabilidad en el asesinato del humano,” Dragón dijo. “Yo, también, no recibí la comunicación del Alto Consejo Vampírico. Me gustaría una explicación de su presencia, y de por qué eres la responsable del comportamiento de tu Consorte.”
Stevie Rae esperó que Neferet explotara por el interrogatorio de Dragón, pero en cambio su expresión se suavizo y sus ojos verdes se llenaron de compasión. La voz de Neferet era cálida y comprensiva cuando le contestó al Maestro espadachín. “Me imagino que el Alto Consejo ha mantenido su comunicado porque ellos son consientes de que usted todavía está sufriendo profundamente por la pérdida de su compañera.”
La cara de Dragón palideció, pero sus ojos azules se endurecieron. “No perdí a Anastasia. Se la llevaron de mí. Asesinada por una criatura que era la creación de tu Consorte, que actuó bajo tu mando.”
“Entiendo como tu pena puede corromper tu juicio, pero tienes que saber que Rephaim y los otro Cuervos Mockers no estaban bajo las órdenes de dañar a nadie. Por el contrario, se les ordeno proteger. Cuando Zoey y sus amigos pusieron a la Casa de la Noche en llamas y robaron nuestros caballos, ellos tomaron esto como un ataque. Ellos simplemente reaccionaron.”
Stevie Rae y Lenobia compartieron una mirada rápida que telegrafió no les dejes saber quien estuvo en eso, y Stevie Rae mantuvo su boca cerrada, negándose a hacer conocer la parte de Lenobia en ‘la fuga’ de Zoey.
“Ellos mataron a mi compañera,” Dragón dijo, atrayendo la atención de todo el mundo hacia él.
“Y por eso estaré eternamente arrepentida,” dijo Neferet. “Anastasia era un buena amiga mía.”
“Perseguiste a Zoey y Darius y al resto del grupo,” dijo Stevie Rae. “Nos amenazaste. Mandaste a Stark para dispararle a Zoey. ¿Cómo te justificas por todo eso?”
El bello rostro de Neferet pareció arrugarse. Ella se inclinó sobre la mesa, y sollozó suavemente. “Lo sé… lo sé. Fui débil. Dejé al alado inmortal infectar mi mente. Él dijo que Zoey tenía que ser destruida, y porque creí que él era Erebus encarnado, también le creí.”
“Oh, eso es solo un montón de mentiras,” dijo Stevie Rae.
Los ojos de esmeralda de Neferet la miraron con espeto[1]. “¿Nunca te has preocupado por alguien, sólo para averiguar más tarde que él era realmente un monstruo disfrazado?”
Stevie Rae sintió toda la sangre de su rostro drenarse. Ella contestó del único modo que sabía—con la verdad. “En mi vida, los monstruos no se disfrazan.”
“No contestaste a mi pregunta, joven Sacerdotisa.”
Stevie Rae levantó su barbilla. “Voy a responder a tu pregunta. No, nunca me he preocupado por alguien y no sabido lo que él era desde el principio. Y si estas hablando acerca de Dallas, sabía que él podría tener problemas, pero nunca esperé que se vuelva hacia la Oscuridad y se volviera loco.”
La sonrisa de Neferet era astuta. “Sí, me enteré de Dallas. Tan triste… muy triste”.
“Neferet, todavía necesito entender la decisión del Alto Consejo. Como Maestro Espadachín y el Líder de los Hijos de Erebus en esta Casa de la Noche, tengo derecho a ser informado sobre todo aquello que podría comprometer la seguridad de nuestra escuela, si estoy de luto o no,” Dragón dijo, luciendo pálido pero determinado.
“Tienes toda la razón, Maestro Espadachín. Es realmente muy simple. Cuando el alma del inmortal volvió a su cuerpo, me confesó que él había asesinado al chico humano porque pensó que el odio de Heath hacia mí era una amenaza.” Neferet sacudió su cabeza, luciendo triste y arrepentida. “El pobre niño de algún modo se había convencido de que yo era la culpable de las muertes de la Profesora Nolan y Loren Blake. Kalona creyó que mediante la ejecución de Heath, me estaba protegiendo.” Ella sacudió su cabeza. “Había estado fuera de este mundo por mucho tiempo. Realmente no entendía que el humano no podía representar una amenaza para mí. Su acción en la ejecución de Heath era simplemente una equivocación de un Guerrero que protege a su Alta Sacerdotisa, que es por lo qué el Alto Consejo y yo hemos sido tan misericordiosos en su castigo. Como algunos de ustedes ya saben, Kalona fue azotado con cien golpes y luego desterrado de la sociedad vampírica y de mi lado durante un siglo entero.”
Hubo un largo tramo de silencio, luego Penthasilea dijo, “Parece que todo este desastre ha sido un trágico malentendido tras otro, pero seguramente todos hemos pagado lo suficiente por lo que ha sucedido en el pasado. Lo importante ahora es que la escuela se re-convoca y todos seguiremos adelante con nuestras vidas.”
“Me inclino ante su sabiduría y experiencia, Profesora Penthasilea,” dijo Neferet, inclinando su cabeza con respeto. Entonces se dio vuelta para afrontar a Dragón. “Esto fue, de hecho, ha sido un tiempo difícil para muchos de nosotros, pero tu has pagado el mayor precio, Maestro Espadachín. Por lo tanto debes de contemplar la absolución de mis errores, tanto personales como profesionales. ¿Será posible que lleves a la Casa de la Noche a una nueva era, creando un Fénix de las cenizas de nuestras angustias?”
Stevie Rae quiso gritarle a Dragón que Neferet los engañaba a todos—que lo que había pasado en la Casa de la Noche no era un trágico error, esto fue un trágico mal uso del poder por Neferet y Kalona. Pero su corazón se hundió mientras miraba a Dragón inclinar su cabeza y con una voz completamente afligida y derrotada dijo, “Me gustaría que todos siguiéramos adelante, ya que si no lo hacemos, temo que yo no sobreviva a la pérdida de mi compañera.”
Lenobia parecía que quería hablar, pero cuando Dragón comenzó a sollozar entrecortadamente, guardó silencio y se movió a su lado para consolarlo.
Esto me deja a mí, hacerle frente a Neferet, Stevie Rae pensó, y le echó un vistazo a Kramisha, quien veía a Neferet con una apenas disimulada mirada de—que—demonios—pasa. Okay, por lo que las dejaba a ella y a Kramisha hacer frente a Neferet, Stevie Rae se corrigió dentro de su cabeza. Cuadró sus hombros y se preparo para el enfrentamiento épico que estaba segura que vendría cuando llamará ‘Mentirosa’ a la Alta Sacerdotisa caída.
En ese momento un ruido extraño cayó sobre la Cámara del Consejo desde la ventana que había sido dejada abierta para el aire fresco de la noche. Este era un sonido horrible, triste, y causó que los pequeños cabellos sobre los brazos de Stevie Rae se levantaran.
“¿Qué es eso?” dijo Stevie Rae, girando su cabeza—como todos los demás—hacia la ventana abierta.
“Nunca había oído nada como eso”, dijo Kramisha. “Y me da escalofríos”.
“Es un animal. Y está adolorido”. Dragón al instante recupero su compostura, su expresión cambio, y él era, otra vez, un Guerrero y no un compañero afligido. Se puso de pie y cruzó la Cámara del Consejo hacia la ventana.
“¿Un gato?” Penthasilea dijo, mirando apenada.
“No lo puedo ver desde aquí. Esto viene desde el lado este del campus”, Dragón dijo, pasando de la ventana y dirigiéndose a la puerta útilmente.
“¡Oh, Diosa! Creo que conozco ese sonido”. Trágica y rota, sonó la voz de Neferet teniendo la atención de todos de nuevo. “Es el aullido de un perro, y el único canino en este campus es el Labrador de Stark, Duquesa. ¿Le ha pasado algo a Stark?”
Stevie Rae vio a Neferet presionar una delgada mano contra su garganta, como si pudiera contener los latidos de su corazón ante la idea de que algo terrible podría haberle pasado a Stark.
Stevie Rae quería abofetearla. Neferet podría haber recibido un maldito Óscar de la Academia por la mejor actuación de Falsa tragedia por la mejor perra.Esto es todo. No iba a dejarla salir con esta mierda.
Pero Stevie Rae no consiguió una oportunidad para enfrentar a Neferet. En el momento en que Dragón abrió la puerta del pasillo una cacofonía de sonidos inundó a todo el mundo. Los novatos se apresuraban hacia la Cámara del Consejo. La mayoría de ellos estaban llorando y gritaban, pero sobre todo el ruido—por encima del horrible aullido—un sonido se hizo claramente reconocible: el lamento de una persona afligida.
Dentro de la aflicción, Stevie Rae reconoció la voz.
“Oh, no”, dijo ella, bajando precipitadamente hacia el pasillo. “Es Damien”.
Stevie Rae estaba por delante incluso de Dragón, y cuando abrió la puerta exterior de la escuela, choco con Drew Partain con tal fuerza que ambos cayeron al suelo. “¡Jeeze Louise, Drew! Salgan de mi—”
“¡Jack murió!” Drew gritó, luchando por ponerse de pie y tirando de ella con él. “Ahí por el árbol roto en la pared este. Esta mal. Realmente mal. ¡Date prisa—Damien te necesita!”
Stevie Rae sintió una oleada de náusea cuando procesó lo que Drew decía. Y luego fue corriendo con Drew en una marea de vampiros y novatos cuando ellos atravesaron rápidamente el campus.
Cuando Stevie Rae llego al árbol tenía un momento terrible de déjà vu. La sangre. ¡Había mucha sangre por todas partes! Regresando a la noche en que la flecha de Stark había abierto su cuerpo y drenado prácticamente toda la sangre de su vida fuera en este mismo lugar.
Sólo que esta vez no era ella. Esta vez era el amable, el dulce Jack y él realmente estaba muerto, por lo que era diez veces terrible. Por un instante la escena no parecía tener sentido porque nadie se movió—nadie habló. No había ningún sonido excepto el aullido de Duquesa y la aflicción de Damien. El chico y el perro estaban agachados al lado de Jack, que yacía, boca abajo, sobre la hierba empapada de sangre, con la punta de una espada larga que sobresalía varios metros de la parte posterior de su cuello. Lo había traspasado con tal fuerza que casi había cortado la cabeza de su cuerpo.
“¡Oh, Diosa! ¿Qué ha pasado aquí?” Fue Neferet la que descongeló a todo el mundo. Ella se apresuró a Jack, doblándose para descansar su mano suavemente sobre su cuerpo. “El novato está muerto,” dijo solemnemente.
Damien alzó la vista. Stevie Rae vio sus ojos. Estaban llenos de dolor y horror y tal vez, solo tal vez, hasta una sombra de locura. Mientras miraba a Neferet ella miró su cara blanca pálida casi hasta descolorarse, y esto la sacudió.
“Pienso que deberías de dejarle solo”, dijo Stevie Rae, moviéndose de modo que ella estuviera de pie entre Neferet, Jack y Damien.
“Soy la Alta Sacerdotisa aquí. Es mi obligación tratar con esta tragedia. Lo que es mejor para Damien es que te apartes y dejes a los adultos ordenar todo esto”, dijo Neferet. Su tono era razonable, pero Stevie Rae examino sus ojos esmeraldas y ella vio algo moverse allí que hizo que se ponga su piel de gallina.
Stevie Rae podía sentir a cada uno mirándola. Sabía que había algo de verdad en lo que Neferet decía—ella no había sido una Alta Sacerdotisa el tiempo suficiente como para saber tratar con algo tan horrible como lo que había pasado esta noche. Infiernos, era realmente sólo una Alta Sacerdotisa porque no había ninguna otra chica roja nueva que había Cambiado. ¿Tenía derecho de hablar como ‘la Alta Sacerdotisa’ de Damien?
Stevie Rae se quedo allí, en silencio y luchando con sus propias inseguridades. Neferet la ignoro y se agachó al lado de Damien, tomando su mano y forzándolo a mirarla. “Damien, sé que estás en shock, pero debes conseguir controlarte y decirnos como le pasó esto a Jack.”
Damien parpadeó ciegamente hacia Neferet, y luego Stevie Rae vio su visión aclararse y él la enfocó. Él arrebató su mano de la suya. Sacudiendo su cabeza hacia adelante y atrás, hacia adelante y atrás, y comenzó a sollozar, “¡No! ¡No! ¡No!”
Eso fue todo. Stevie Rae había tenido suficiente. No le importaba si el maldito universo entero no podía ver las mentiras de Neferet. Ella no iba a dejarla aterrorizar al pobre de Damien.
“¿Qué pasó? ¿Preguntas qué pasó? ¿Como si fuera solo una coincidencia que Jack fuera asesinado al mismo tiempo que regresas aquí a la escuela?” Stevie Rae se movió de nuevo al lado de Damien, tomando su mano. “Puedes jugar truco-o-trato con los ciegos-como-murciélagos del Alto Consejo. Incluso puedes hablar con algunas gentes buenas que todavía creen que estas de nuestro lado, pero Damien y Zoey y—“ hizo una pausa cuando oyó dos gritos de horror muy similares de las Gemelas corriendo hacia ellos. “—y Shaunee y Erin y Stark y yo. No creemos jodidamente que seas alguien buena. ¿Así que por qué no nos explicas qué pasó aquí?”
Neferet sacudió su cabeza, luciendo triste y trágicamente hermoso. “Te compadezco, Stevie Rae. Solías ser una novata dulce, amorosa. No sé qué te pasó.”
Stevie Rae sintió rabia a través de ella. Su cuerpo se estremeció con la fuerza de la misma. “Sabes mejor que nadie sobre esta tierra que me pasó”. No pudo evitarlo. El enojo era demasiado. Stevie Rae comenzó a moverse hacia Neferet. En ese momento no quiso nada más que envolver sus manos alrededor de la garganta de la vampiresa y presionar y presionar y presionar hasta que ella no respirara más—para no ser más una amenaza.
Pero Damien no aflojó el agarre de su mano. Aquel vinculo de contacto y confianza entre ellos, así como el abatido susurro de Damien, la contuvo. “Ella no lo hizo. Yo la vi pasar y ella no lo hizo”.
Stevie Rae vaciló, mirando hacia abajo a Damien. “¿Qué quieres decir, cariño?”
“Yo estaba muy lejos. Justo fuera de la puerta de la casa de campo. Duquesa no me dejaba de empujar. Siguió tirándome hacia atrás hacia aquí. Finalmente la seguí”. La voz de Damien era áspera y hablaba en ráfagas de palabras agudas. “Ella me preocupaba. Así que la estaba buscando. Yo lo vi.” Él comenzó a sollozar otra vez. “Vi caer a Jack de la parte superior de la escalera y la espada en la tierra. No había nadie a su alrededor. Nadie en absoluto”.
Stevie Rae se dio la vuelta hacia Damien y tiró de él en sus brazos. Mientras lo hacía sintió otros dos pares de brazos que los envolvían cuando las Gemelas se unieron al círculo, sosteniéndolos fuertemente.
“Neferet estaba con nosotros en la Cámara del Consejo cuando este accidente horrible pasó,” Dragón dijo solemnemente, tocando suavemente el pelo de Jack. “Ella no fue responsable de esta muerte”.
Stevie Rae no podía mirar al pobre cuerpo roto de Jack, por lo que estaba viendo a Neferet cuando Dragón habló. Sólo vio el destello de satisfacción por la victoria que pasó sobre su cara, rápidamente sustituida por una mirada experta de tristeza y preocupación.
Ella lo mató. No sé cómo, y no puedo demostrarlo ahora mismo, pero ella lo hizo. Entonces, tan rápido como aquel pensamiento se formó, otro vino sobre sus talones: Zoey me creería. Ella me ayudaría a encontrar la manera de exponer a Neferet.
 Zoey tiene que volver.

1 comentario:

*Withney* dijo...

Hola! gracias por el capi, no tienes idea de cuanto lo he estado esperando!
En realidad eres una salvadora, sigue asi, tu blog me gusta mucho!
besos! te quiere:

Withney: http//wm-lca.blogspot.com